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| 13/08/2006 |
| STAMPA - La Voz del Interior, Santiago Giordano (Cordoba, 13/08/2006) |
| Ver Nápoles... y después salir de ronda |
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El Neapolis Ensamble mostró el viernes en el Teatro del Libertador un bellísimo repertorio de villanelle, canciones y tarantelas, obras en su mayoría anónimas de los siglos XVI, XVII y XVIII, además de páginas del gran maestro Roberto De Simone, verdadero patriarca de la música napolitana. El ensamble trabaja con notable seriedad esas músicas recuperadas y está integrado por Edoardo Puccini (guitarra), Gianluigi Sperindeo (mandola), Wally Pituello (violoncello), Marco Messina (flautas) y el excelente Raffaele Fillaci, que se armó una batería de panderetas de varios tamaños que manejaba con destreza y precisión y que en las tarantelas sonaba a verdadera tammurriata. La voz de María Marone tenía ese color oscuro y esa agilidad oriental para los melismas, propia de la música partenopea. |
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