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Stefano Di Fraia voz
Giuseppe Plaitano instrumentos de viento*
Giovanni Migliaccio instrumentos de cuerda**
Wally Pituello violonchelo
Raffaele Filaci instrumentos de percusión***
? órgano |
Este concerto es un homenaje que el cantante, Stefano Di Fraia,
que cuenta con una brillante carrera en el ámbito lírico,
de la música antigua y clásica en general, quiere
entregar a la cultura musical tradicional de nuestro Sur. A una
voz clásica y muy dúctil se unen músicos de
varia extracción, que tocan numerosos instrumentos provenientes
ellos también desde varios géneros y culturas. Así
que encontramos, en los cantos profanos, la preciosa voz de Stefano,
acompañada por una guitarra clásica, una mandora o
un tambor de claro carácter popular, y en los cantos sagrados
la presencia de instrumentos de viento al parecer modernos, pero
de sonido antiguo como por ejemplo el saxo soprano.
La voz, los cantos, los instrumentos se celebran en una especie
de « choque cultural » que entrega al espectáculo
un carácter único, antiguo y nuevo, culto y popular,
alegre y triste, poniendo de relieve la naturaleza de la tierra
y de los seres humanos en la que fue la Magna Grecia.
Stefano Di Fraia cuenta con una serie de colaboraciones de alto
nivel. Entre todas queremos mencionar la con Roberto De Simone.
Ha cantado en el Teatro San Carlo y en importantes festivales
como los de Bearne, Bruges, Bruxelles y en lugares prestigiosos
como el Teatro de la Zarzuela de Madrid, la Filarmónica
De Colonia, la Fondation Royamont, el Teatro de la Opera de Lille
y muchos otros.
Además de la violonchelista, hemos querido para este concierto
la participación de tres poli-instrumentistas, precisamente
para entregar al espectáculo la variedad que la música
tradicional del Sur ofrece y al mismo tempo la particularidad
de la propuesta. Por lo tanto voz y violonchelo se verán
acompañados por una serie imponente de instrumentos de
cuerda, de viento y de percusión.
El repertorio, como hemos dicho, será extraído
cabalmente de las tradiciones musicales camapana, calabrés,
pullés, lucana, siciliana y sarda. Cantos religiosos, cantos
de devoción, por la mayor parte inéditos o poco
ejecutados en vivo, se desafiarán con los profanos, venidos
del mundo rural: dos maneras de hacer que vibren las raíces
de mundos antiguos y para dar con emociones arcaicas, profondamente
atadas a la tierra.
Instrumentos utilizados en este
concerto:
*saxo soprano, clarinete, ciaramella, cromorno y flautas
**mandolonchelo, mandora, guitarra clásica
***tímpanos, bombo, gong, cimbali, tammorre y otras percusiones
de la tradición campana
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Esta nuestra creación artística encuentra su fundamento
en varios temas, desde los exquisidamente musicales hasta aquellos
sobre la necesidad de realizar hoy un proyecto como esto; los elementos
musicológicos y antropológicos constituyen, en cambio,
los dos puntos fundamentales. Es muy importante para nosotros subrayar
la manera de vivir la religión en el la Italia del Sur, donde
la fe se entrelaza con el mundo pagano de la Magna Grecia, con el
culto de Dioniso y de la Mater Doliente, con la Magia, en suma con
todo lo que hace nuestro concierto un concierto de música
religiosa, y no un concierto de música de iglesia. En el
Sur de Italia la iglesia siempre se ha opuesto a las manifestaciones
religiosas espontáneas del pueblo, del mundo campesino y
del dolor “incontrolado” de las madres. Al observar
las centenas de fiestas religiosas que aún hoy se celebran
en Campania y en las demás regiones del Sur, nos podemos
dar cuenta de que la iglesia, como no puede controlar aquella manera
de expresar la fe, está obligada, de alguna manera, a adaptarse.
En efecto siempre la iglesia ha tratado de canalizar esos “excesos”
de fe asì poco ortodoxos, pero sin nunca conseguirlo. No
es por casualidad si durante las muchísimas procesiones como
la de Procida, Sessa Aurunca, Guardia Sanframondi, Benevento (la
ciudad de las brujas) podemos divisar la figura del representante
de la iglesia, el cura, el obispo o el que sea, desfilar junto con
los romeros que se abandonan sin pegas a manifestaciones excesivas,
a veces semejantes a las que se pueden observar durante las procesiones
en España, en las Filipinas o durante los ritos vudú.
El rasgo más fuerte y sugestivo de nuestro proyecto está,
por lo tanto, precisamente en la representación de esta tradicíón,
aún muy presente en nuestro territorio, que es la procesión.
Aún hoy, durante todas estas manifestaciones, podemos escuchar
los cantos que están en este programa. Nos importa señalar
que actualmente en Campania y en todo el Sur de Italia hay más
de quinientos fiestas religiosas y todas muy seguidas por los jóvenes.
Este espectáculo está dedicado a la memoria de
Pier Paolo Pasolini, uno entre los mejores italianos del siglo
XX, y a su obra sobre las tradiciones musicales populares del
Sur de Italia. Efectivamente hemos organizado nuestro concierto
cobrando inspiración desde el Vangelo secondo Matteo, que
Pasolini rodó en Matera, con los habitantes del lugar y
lo que quedaba de una cultura que ha conseguido resistir sólo
en la tierra lucana. El cineasta, después de haber hecho
muchos y largos inspecciones en Palestina, en Galilea, en Jordania,
se dio cuenta de que aquellos lugares estaban corrompidos por
el progreso y la religión mucho más que una gran
parte de la Italia meridional. La presencia de Pasolini en este
concierto es muy fuerte. Su obra nos ha sido fundamental como
dirección artística imaginaria de estas músicas
y estos cantos; no ha permitido representar todos los rasgos primarios
que caracterizan la religión y la fe en nuestro Sur, la
tristeza y el regocijo, la elevación y la crisis, lo claro
y lo obscuro, la tensión y el abandono, la fealdad y la
belleza... al fin y al cabo todo lo que nos empuja a creer que
la vida no puede ser gastada por lo falso, las mentiras, las guerras,
los muertos. Por esto nos parece importante dejarnos envolver
por la filosofía que sostiene estas tradiciones, estos
ritos y estos cantos: es con ellos que nosostros descubrimos que
nuestra única divinidad es la vida.
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